Contribuye la FQ con pruebas diagnósticas y medios de transporte de muestras, para enfrentar la emergencia sanitaria

Primer Webinar sobre las acciones e investigaciones contra la COVID-19

Con recursos propios y de su Patronato, en la Facultad de Química se han realizado hasta el momento más de 700 pruebas diagnósticas del SARS-CoV-2, mediante una colaboración con el Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN), el cual acopia muestras de diferentes instituciones hospitalarias de la Ciudad de México.

Así lo destacó la académica del Departamento de Alimentos y Biotecnología de la FQ, Maricarmen Quirasco Baruch, al participar el 23 de junio en la primera sesión del webinar La Facultad de Química de la UNAM: acciones e investigaciones sobre COVID-19.

Estas pruebas, añadió la docente, son complejas y de manejo delicado, pero robustas, confiables y representan una contribución de esta Facultad para enfrentar la emergencia sanitaria que se vive en el país.

También participó en este webinar el académico Rodolfo Pastelín Palacios, adscrito al Departamento de Biología, quien es responsable de la elaboración del medio de transporte viral, es decir, del medio donde se transportan los hisopos para el diagnóstico del SARS-CoV-2.

Pastelín Palacios señaló que, hasta el momento, se han producido más de 70 mil tubos con el medio de transporte para muestra viral, los cuales se han distribuido a diversas entidades del área de salud.

En su presentación, Maricarmen Quirasco recordó que, el pasado 11 de mayo, la Unidad de Investigación Preclínica (UNIPREC) de la Facultad de Química de la UNAM fue autorizada por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos Dr. Manuel Martínez Báez (InDRE) para realizar pruebas de diagnóstico de la COVID-19, con fines de vigilancia epidemiológica.

Ello se pudo conseguir luego de sumar las capacidades de dos áreas de la Facultad: la UNIPREC, que tiene las instalaciones con el nivel de bioseguridad requerido, y la experiencia del Departamento de Alimentos y Biotecnología en el manejo de la técnica de PCR en tiempo real, utilizada para detectar el virus SARS-CoV-2, indicó.

Asimismo, Quirasco Baruch explicó que en estas pruebas diagnósticas del virus detonante de la pandemia de la COVID-19 se utiliza un hisopado nasofaríngeo (la toma de muestra con un hisopo largo) y el virus permanece viable mientras esté en un medio de transporte adecuado, por lo que se debe asegurar una cadena de frío y condiciones apropiadas, pues en las muestras van células humanas, bacterias y el virus, en caso de estar presente en dicha prueba.

Además expresó que el InDRE valida que los estuches de diagnóstico sean específicos para el SARS-CoV-2 y no para otros virus causantes de otras enfermedades respiratorias.

“Es importante tener claro que la especificidad de la prueba es para el SARS-CoV-2. La persona es contagiosa desde la semana uno hasta la tres o cuatro que adquirió el virus; después, la capacidad de contagio disminuye notablemente. El virus activo también se excreta por heces fecales, por ello debe haber medidas de higiene muy fuertes en los hogares de los pacientes enfermos, no sólo en la recámara, sino en el baño, el que se debe desinfectar frecuentemente, pues las heces fecales también son fuente de contagio”, destacó Quirasco Baruch.

La académica agregó que si alguien se siente mal, la prueba que debe hacerse es la de PCR en tiempo real y si alguien ya pasó por la enfermedad, es más recomendable la prueba de detección de anticuerpos o serológica. “Este trabajo representa poner las capacidades de la Facultad de Química al servicio de la comunidad; la PCR en tiempo real se ha aplicado desde hace más de diez años en nuestro Departamento, donde detectamos organismos genéticamente modificados en alimentos procesados y en materias primas de alimentos; recientemente la hemos utilizado en la detección de bacterias patógenas en alimentos”, concluyó.

Por su parte, Rodolfo Pastelín recordó que en diciembre de 2019 se ubicó en China un nuevo patógeno para el hombre y desde entonces, hay más de 9 millones de casos en el mundo y en México más de 185 mil contagios y más de 22 mil muertos: “Los brotes de COVID-19 se han dado en prácticamente todo el mundo, lo cual implica que los equipos médicos y medicamentos hayan tenido una escasez importante. En México se dio el problema de que al inicio de la emergencia se contaba con muy poco material, el cual en su mayoría era importado”, añadió.

En ese sentido, comentó que ante la escasez de insumos, se formó un grupo que permitió, para el 30 de marzo, la unión de profesores del Departamento de Biología de la FQ para elaborar medios de transporte de pruebas del nuevo virus y el 1 de mayo se produjo el primer lote en la Facultad.

El medio de transporte de pruebas de este virus, explicó, “es una solución que contiene una mezcla de sales que tiene la propiedad de actuar como amortiguadores de pH para preservar la integridad de los virus”.

Es decir, el medio de cultivo debe preservar y estabilizar al virus para que los resultados puedan ser confiables; debe también mantener flexibilidad para que tanto a temperatura ambiente como refrigerada permanezca el virus y suprima la contaminación bacteriana, precisó.

El medio de transporte producido en la FQ, apuntó el universitario, se ajusta a los lineamientos del InDRE y de la Secretaría de Salud, contiene elementos como albúmina, gentamicina, penicilina, estreptomicina, solución balanceada de Hank (utilizada en el cultivo de tejidos) y se envasa en tubos estériles.

“La confiabilidad del diagnóstico virológico depende de la calidad de la muestra, así como de las condiciones de su transporte y almacenamiento antes de ser procesada en el laboratorio; por esta razón, las muestras deben ser colocadas en tubos con medio de transporte viral adecuado”, agregó Pastelín Palacios.

Indicó que en la FQ se tiene un proceso de producción, en donde hay diferentes etapas como preparación y esterilización del material, pesado y disolución de componentes, preparación del medio y ajuste del pH, esterilización por filtración, envasado de los tubos, control microbiológico, etiquetado y empaquetado.

En este webinar también participó el secretario académico de Investigación y Posgrado de la FQ, Miguel Costas Basín, quien resaltó que esta Institución tiene una gran fortaleza académica, atiende a más de 7 mil alumnos de licenciatura en seis carreras y se forman recursos humanos de alto nivel, pues se participa en nueve programas de maestría y doctorado, además de desarrollar investigación original en una amplia gama de áreas y temas dentro de la Química, que abarcan desde la ciencia básica hasta la aplicada y la tecnología.

“Es común que los proyectos de investigación que se desarrollan tengan como objetivo cooperar a la solución de problemas del país, tanto en el ámbito público como en el industrial; es por este compromiso con la sociedad que la sostiene que, aprovechando nuestros conocimientos para encontrar respuestas a las múltiples interrogantes que plantea la realidad, desde marzo la FQ ha venido realizando una serie de acciones e investigaciones sobre el virus SARS-CoV-2”, expuso.

Este seminario en línea fue moderado por Carol Perelman, del Patronato de la FQ, y se transmitió en las respectivas páginas de Facebook de la Facultad de Química y del Patronato de esta entidad universitaria.

José Martín Juárez Sánchez

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