Necesario, realizar análisis de riesgos antes de operar un laboratorio

Videoconferencia sobre diseño de laboratorios en la FQ

Es necesario realizar análisis de riesgos y preocuparse por las condiciones de trabajo antes de operar un laboratorio, pues ser analista o investigador está considerado como un trabajo de alto riesgo, advirtió Jorge Adán Báez Guzmán, ex alumno de la Facultad de Química, durante la videoconferencia Diseño de laboratorios: uso y selección correcta de cabinas de bioseguridad, campanas de extracción y otros sistemas de contención en el laboratorio.

El experto, quien actualmente labora para Labor Design México, representante de Grupo WALDNER, añadió que los asistentes quirúrgicos, técnicos médicos y técnicos de laboratorio ocupan la décima posición, en una escala del 1 al 100, como el trabajo más riesgoso según la base de datos de la Red de Información Ocupacional (O*NET), en Estados Unidos.

Esta videoconferencia fue organizada el 5 de agosto por la Secretaría de Apoyo Académico de la FQ, a través de la Coordinación de Atención a Alumnos y la Sección de Actividades Culturales.

Báez Guzmán apuntó que es necesario realizar un análisis de riesgos en donde se contemplen los equipos de contención, los procedimientos a trabajar, así como las muestras, sustancias, cantidades, concentraciones, frecuencias, equipos y campanas, entre otros aspectos.

“Hay muchos parámetros a considerar al momento de elegir una campana, pero clasificar las muestras permite saber qué tipo de cabina se necesita; si son muestras estériles, biológico-infecciosas, de alta potencia o no estériles”, añadió el especialista.

Para elegir el sistema de contención, dijo el ponente, en primer lugar, para muestras estériles se necesitan campanas de flujo laminar horizontal o vertical, que impidan su contaminación. Si son muestras biológico-infecciosas, las cabinas de bioseguridad de diferentes clases serán la mejor opción.

En caso de trabajar con compuestos de alta potencia, se necesitan cabinas con cambio de filtro seguro; si además se labora en altas concentraciones, se necesita un aislador extra, detalló.

Por otro lado, las muestras no estériles también pueden ser de alta potencia, por las cuales se han creado cabinas para mantener el balance de la superficie donde se ponga una balanza analítica o microanalítica, con flujo de aire que hace la contención para que el operador no esté expuesto, refirió.

En ese sentido, dijo, las muestras no estériles se clasifican según los reactivos químicos que utilizan y, de acuerdo con éstos, se elige la campana adecuada. Para solventes, ácidos y bases diluidos que no tienen alta concentración de compuestos corrosivos, se requiere una campana básica que recircule el aire, sin ductos y con filtros de carbón activado.

Para ácidos y bases con alta concentración es preferible emplear campanas con ductos de extracción, con lavador de gases que funcionan con agua que literalmente lava el aire antes de mandarlo a la superficie. Para ácidos calientes, campanas de extracción con fuentes de calor que cumplan la parte 7 de la norma europea EN 14175. Cuando se utilizan polvos, se recomiendan campanas con ionización de aire, apuntó.

El ingeniero químico puntualizó que deben tomarse en cuenta dos compuestos al elegir una campana de extracción: los ácidos perclórico y fluorhídrico. Para el primero se requiere una campana con sistemas de extracción individual y de lavado con agua, ya que este ácido puede formar sales explosivas. En tanto, el ácido fluorhídrico tiene la característica de ser muy corrosivo, por ello se necesita una campana específica a base de polipropileno. Cuando hay riesgo de explosión es imprescindible una certificación especial ATEX.

Adicionalmente, existen campanas de extracción para radioisótopos, con materiales específicos como el plomo. Al respecto, el ex alumno de la FQ explicó que las campanas deben ser unidades de contención y no existe una campana universal.

Recomendaciones de seguridad

Para finalizar, Báez Guzmán brindó algunas recomendaciones de seguridad en el laboratorio y, en específico, en los equipos de contención: 

● Las campanas no son cabinas para guardar reactivos.

● Al menos el 50% del área en el equipo debe estar libre para poder trabajar.

● Se debe respetar la altura de la guillotina de seguridad para proteger el cuerpo.

● Mantener cerrada la maquinaria mientras no se utiliza.

● Dividir el área en tres partes: una contaminada, una de trabajo y otra limpia.

● Los desechos contaminados se deben manejar dentro de la cabina para no contaminar el laboratorio y al sacarlos se debe sellar la bolsa que los contiene.

● Sanitizar el área con alcohol isopropílico antes y después de trabajar en ésta.

José Martín Juárez Sánchez

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